Léase en caso de Paradigma
“La formulación de un problema, es más importante que su solución.” Einstein
Este artículo también podría llamarse ¿Cómo romper paradigmas sin “morir” en el intento?
Primero, trate de resolver este problema: Tenemos una Caja de Petri (recipiente circular de vidrio) con algunas bacterias. El número de éstas se duplica cada minuto. Después de exactamente una hora, la caja de Petri está repleta de bacterias. ¿Cuándo podemos decir que la caja de Petri estuvo medio llena? (tomado de Megatendencias)
Como en otros temas, unas veces se resaltan tanto en la literatura empresarial o intelectual al grado de volverse “ruido” más que orientación o información. El tema de los Paradigmas no escapa a la tendencia que pretende romper, sin embargo, pasaría como a los “cazadragones”, al terminar con ellos ¿cuál sería su razón de existir? Serían como el Quijote de la Mancha. Pero el tema principal es, cómo romper paradigmas, pero ¿qué se necesita para ello?
Siempre he preferido la belleza de lo simple, ante lo abigarrado de lo complejo, así que empecemos por ordenar las cosas:
Primero, ¿qué es un paradigma? Según Wikipedia, el término se origina en la palabra griega παράδειγμα (paradeigma), que significa “modelo” o “ejemplo”. A su vez tiene las mismas raíces que παραδεικνύναι, que significa “demostrar”. Mas me parece que es la condensación de nuestra forma en que interpretamos la realidad. Los conceptos que usamos, nuestras costumbres, nuestros discuros, en suma, la cultura que portamos. Por lo anterior, es preciso abordar la principal barrera: nosotros mismos. Para ello necesitamos identificar qué nos limita para romper uno o nuestros paradigmas.
Podemos identificar 5 elementos que nos limitan en la aceptación de nuevas ideas.
Ego. Que nos lleva a la soberbia, encerrándonos en nuestras propias ideas, por inadecuadas que sean. Muchos reconocerán la actitud de “yo lo sé todo”, “nadie me enseña” o “quien crees que eres para enseñarme”.
Ignorancia. Con ella como anteojos para ver el mundo, nos lleva a reaccionar en lugar de pensar. Ver pero no observar.
Apego. Podría resumirse como la adicción a nuestras propias ideas. Es como extrañar la piedra que traíamos en el zapato… en algunos casos veremos a quienes vuelven a meter la piedra y quejarse nuevamente. Es no salir del círculo vicioso.
Aversión. Es la descalificación de cualquier cosa nueva, o todas aquellas cosas que no se conocen. El rechazo de cualquier argumento que no coincida con nuestra forma de pensar. Es común ele ejemplo de “escuchar sólo lo que nos interesa”. No abrirse a una nueva forma de codificación del mundo.
Aislamiento. Es la consecuencia de todo lo anterior multiplicado. Nos vuelve ermitaños, desconfiados. En algunos casos nos puede llevar a vivir en la cima… de una torre de cristal.
(Ver Las 4’s del microsistema personal)
Para romper un paradigma, primero hay que hacer una revisión, un inventario de qué lentes tenemos para ver el mundo. Cuánto tenemos de cada uno de los5 elementos anteriores. De lo contrario, nuestro avance puede ser limitado.
Para ir rompiendo paradigmas, es válido/necesario cuestionar nuestras propias ideas, preguntar:
Por qué pienso lo que pienso? Porqué creo lo que creo…? Desde cuándo lo creo? Por qué actúo de tal o cual manera? Alguien me dijo “esa verdad” hace tiempo? En qué me baso para asegurar tal cosa? Me consta lo que afirmo? entre otras más.
Nietzche señala que somos más complacientes con nuestras propias ideas que con las nuevas. Quiere decir que regularmente no cuestionamos nuestras creencias, pero si aquellas que nos son novedosas o que rompen nuestros patrones. Es por eso que es necesario hacer esta auditoria interna.
El resultado de ello serán, entre otras, dos cosas importantes: 1. Nos daremos cuenta de que somos repetidores y no productores de discursos. 2. Que romper paradigmas inicia por el lenguaje, por reconocer el verdadero valor de las palabras, su(s) significado(s), su(s) sentido(s), del proceso comunicativo.
Para ilustrar el punto uno me gusta tomar como ejemplo a Salvatore, de la novela El nombre de la Rosa de Humberto Eco. Adso de Melk (aprendiz y narrador) nota la habilidad del simiesco Salvatore en el uso de varias lenguas, a lo que Guillermo de Baskerville responde que no es que conozca las lenguas que pronuncia, sino que sólo repite frases que aprende de otras personas, asumiendo ligeramente el significado de la oración, no de cada palabra que pronuncia. Si ve que alguien recibe vino tras decir algunas palabras, las memoriza y repite cuando quiere vino. Pero no quiere decir que sepa construir una oración nueva. NO seamos un Salvatore.
Para el punto dos no quiere decir que andemos diccionario en mano, pero sí considerar lo que se dice en él, sin perder de vista que los humanos damos significados y nombres distintos a las cosas. El proceso completo de la comunicación nos llevará por un mejor camino hacia la comunicación interna (con nosotros mismos) y externa (las organizaciones en las que participemos, familia, empresa, amigos, etc).
En suma, respondiendo un poco a ¿qué se necesita para romper un paradigma? Diría que un acto de conciencia, reflexión, paciencia y alguna técnica que ayude a identificarlo, entender cuál es su función y cuál es su objetivo o resultados que produce.
Pero qué se necesita para romper un paradigma. Me parece que cierta forma de pensar, si visualizamos que pudieran ser 4 los tipos de pensamiento:
De punto. Estos necesitan un punto de partida, requieren el manual para hacer cualquier cosa.
Lineal. Estos aceptan cierta movilidad u oscilación de las cosas, pero se basan en los datos conocidos para tomar alguna decisión. Les es tan importante la historia que sin ella no ven el futuro.
Curva (No lineal). La calidad de los datos no les preocupa tanto, aunque los requieren, pero no los limita para buscar respuestas.
Radiante. Manejan situaciones más difusas, ambiguas, contextuales, multicausales, con o sin datos.
La respuesta al problema del inicio en cada uno de los casos sería:
1. Cuántas bacterias se tenían en principio?
2. Siempre reaccionan igual o tienen alguna variación?
3. Estaría medio llena a la media hora
4. Un minuto antes
No quiere decir que busquemos estar siempre en el Pensamiento Radiante, ya que los estados del ser humano son temporales. No siempre estamos tristes, contentos, heridos, alegres… son sólo momentos. Cuando leí este problema (ahora me doy cuenta) pase por 3 de ellos, como si fueran fases, y no necesariamente en ese orden, y se darán cuenta por qué.
Al querer resolverlo me pregunté cuantas habría en principio, pero al no existir el dato me cuestioné si no tendría que ver el tipo de bacteria, y al no tener ese dato recurrí a hacer una supoción en dos columnas de excel: “si tuviéramos 5 bacterias (columna B) en el primer minuto (Columna A) y multiplico (B2 por B3) hasta completar una hora, cómo me daría cuenta de en qué momento estuvo medio llena la Caja de Petri?”
Obtuve dos columnas. Pero no sabía cómo encontrar en qué momento estaba medio llena. Sumé el total debacterias, la dividí entre dos y busqué el número en la Columna B. El resultado fue ¡1 minuto antes! y nunca lo ví hasta que hice cuentas en base a un inicio hipotético.
Es por eso que para romper un paradigma es importante revisar la forma en que vemos el problema. En ocasiones, en la forma de la pregunta está la respuesta. NO exactamente en la pregunta.
Existen mucho ejemplos de rompedores de paradigmas. Como dicen, para muestra basta un botón.
“La manera más desagradable de replicar en una polémica es la de enojarse y la de callar, pues el agresor interpreta ordinariamente el silencio como un desprecio.” Nietzche. (A propósito de las persecuciones entre jóvenes punketos, darketos, rockeros y emos)
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.” Einstein
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